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La caída del ave Fénix o la victoria del mismo.


La caída del ave Fénix o la victoria del mismo.


“Cada noche, cuando voy a dormir, muero. Y a la mañana siguiente, cuando despierto, vuelvo a nacer”. Mahatma Gandhi


El Ave Fénix:


El Fénix es una majestuosa ave legendaria de fuego de la mitología griega. Según el mito, cada 500 años el Fénix se preparaba a morir y construía un nido. Después, el cantaba la más bella melodía y se incendiaba en llamas a sí mismo hasta quedar en cenizas. Esa gran ave tenía la habilidad de renacer desde su propia ceniza. Algo que ninguna especie de ave podía hacer. Gracias a esto, se convirtió en la prefecta representación de fortaleza, paz, esperanza, inmortalidad y renacimiento. Todas aquellas cosas que un ser humano no puede perder.


Yo Samuel Acosta, siento que todos tenemos un Fénix dentro. A medida que avanzamos en la lectura de este artículo sabrás el porqué.

Mundo real


A través del tiempo, las personas han tenido una creencia errónea sobre dos caminos. Una creencia la cual ha transcendido de generación en generación como si fuese una cadena. Y esa idea tóxica se ha vendido y se ha aferrado a la mente de los individuos como si fuese un tatuaje. A causa de esto, se ha afectado la habilidad de entender los dos caminos. Esos dos caminos son el “Éxito” y el “Fracaso.”


A continuación compartiré la filosofía sobre los dos caminos.


La victoria del Fénix.


Cuando una persona se traza metas, él o ella enciende los motores para iniciar, teniendo un objetivo el cual está plasmado en su mente: ¡Ganar! Esa sensación tan tentativa, motiva a que el individuo trabaje con todo su ser para llegar a su destino. Pero, durante su camino, aparecerán adversidades que soplarán fuerte como un viento abrumador e imponente, las cuales pueden oponerse a alcanzar sus objetivos. Pero a pesar de tan fuertes vientos, esa persona debe tener la fortaleza y el compromiso de llevar su meta a un éxito total.


Después de la obtención de sus objetivos, la persona disfruta del sentimiento de satisfacción por haber logrado lo que quería. Eso le da la oportunidad de apreciar todo el “proceso”. Cumplir el contrato que tenía consigo mismo le ayuda a aumentar su nivel de autoestima y a tener más confianza en si mismo. Debido a esto, esa persona se vio tomando las medidas necesarias para lograr sus metas, utilizando sus 3 recursos, tales como el dinero, la energía y el más importante: el tiempo. Sabes, lo más bello es que el proceso en sí, es el que ayuda a la persona a ver que se puede usar la misma filosofía o formas de pensar que utilizó con anterioridad para lograr su primera meta, para trabajar en los futuros proyectos.

La caída del fénix


Hablaremos sobre la otra cara de la moneda.


Durante el proceso de trabajar en una meta siempre existirá un pensamiento negativo, el cual nos hace tener miedo durante el nuevo camino. Ese pensamiento negativo nos hace sentir diferentes sensaciones acerca de un evento, el producto que nadie en el planeta quiere tener o experimentar. ¿Quieres saber cuál es?... Ese evento se llama “Fracaso”. En el mundo real existen en cada cosa diferentes desafíos, los cuales tenemos que hacerle frente. Ellos pueden disminuir la velocidad en el camino o nos pueden detener en el mismo. Yo siempre he escuchado la frase que dice “Todo pasa por una razón”. Por eso que hay que entender, que el fracaso ocurre por diferentes razones, tales como la falta de un plan sólido, falta de disciplina, motivación, organización, experiencia, entre otras cosas.


En algunos casos, tú puedes dar lo mejor de tí, cada día trabajando fuertemente para obtener aquello anhelado, pero la vida muchas veces te pone a prueba y aunque estés dando lo mejor de ti, no será suficiente para obtener eso que quieres y puedes fracasar. Ahora, la pregunta más importante es: ¿Puede ese fracaso hacerte una persona fracasada? Y la repuesta a esa pregunta es ¡NO! El factor que determina todo es la forma en como uno lo interpreta.


Sabiendo esto, el sentimiento de haber caído es muy diferente al sentimiento cuando se logra el éxito. En el momento que una persona fracasa en algo, tiene la tendencia a sentir desilusión y puede perder la visión para seguir el camino. También, puede sentirse frustrado e inseguro, puede sentir que fue su culpa, o que no tuvo las habilidades suficientes para llevarlo a cabo y ese evento puede sembrase en la mente de esa persona y puede crear pensamientos que le haga creer a la persona que todo en la vida le ira mal. Por ende, puede llegar a hacer comparaciones con los demás y ver las cualidades que tienen otros, al igual que lo material, lo que han obtenido, etc.... Eso hace que su nivel de autoestima disminuya, porque no están viendo y apreciando las cualidades que tienen y las cosas que han logrado durante su vida. Ese pensamiento destructivo puede llevar a alguien a tener frustraciones por haber fracasado. Si esa herida no se sana, será casi imposible para esa persona expresar su grandeza al mundo y su poder como un Fénix.


El renacimiento de uno mismo.

Dentro de nosotros habita un Fénix. Tenemos la habilidad de renacer y dejar morir aquellas cosas las cuales no funcionan de uno mismo y optar por el renacimiento de una nueva persona con nuevos hábitos.

Por eso, creo fervientemente que el fracaso te otorga una gran oportunidad de aprender. Es como un maestro que te enseña las lecciones que provienen de esos errores cometidos, los cuales lo llevaron a experimentar ese sabor amargo. Solo debe mirar atrás y ver las decisiones pasadas que lo llevaron a tener ese resultado no deseado y así obtendrá el don de ver lo que no está bien de si mismo y reflexionar sobre eso.

Después de eso, el siguiente paso es perdonarte a ti mismo. Cuando te das ese regalo, das especio para la sanación de tus heridas internas que fueron causadas por el efecto del fracaso. El tiempo te ayudara a ver la vida con una perspectiva diferente y miraras el fracaso no como el final sino como un nuevo comienzo, en donde aprenderás, enmendaras esos errores y no volverás a cometerlos de nuevo. Así, podrás dar paso al cambio. Mencionaré de nuevo la frase de Mahatma Gandhi que usé en el comienzo de este artículo “Cada noche, cuando voy a dormir, muero. Y a la mañana siguiente, cuando despierto, vuelvo a nacer”.


Esto significa que cada día, hay que verlo como un nuevo día para hacer algo diferente. Como por ejemplo trabajar más en tu desarrollo personal, dedicando más tiempo a tu familia, hacer las tareas necesarias que te lleven a lograr tus metas, entre otras cosas.


Nunca veas el día de ayer como tu presente. Ese tiempo congelado es tu pasado y no traigas esos fantasmas a tu presente. Porque si lo haces vivirás prisionero en la cárcel de tus recuerdos, mientras el mundo seguirá adelante sin ti.


Ninguna persona es perfecta y parte de ser humano implica cometer errores, los cuales nos llevarán a fracasar múltiples veces. Pero cada caída es momentánea, sólo si uno mismo lo decide. En cada uno de nosotros habita un Fénix grande y poderoso.


En el día de hoy puedes elegir tomar una actitud positiva sobre los errores. Cuando eso pase, podrás percibir un mundo diferente. Esa acción te dará la sabiduría y será tu guía durante el camino de tu vida. Ese Fénix que tienes dentro puede morir hoy y enterrar los errores del pasado y renacer de nuevo para lo que está destinado a ser. El pasado está en el pasado, y el presente hay que vivirlo al máximo y luchar por lo deseado. Eso brindará un futuro prospero para ti.


Eres grande y especial, nunca lo olvides!


Te deseo lo mejor,

Samuel Acosta Ynoa.


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